EDUCACIÓN EN TIEMPOS DEL COVID

El confinamiento realizado durante la epidemia ha obligado a cerrar todos los centros educativos durante varios meses, suspendiendo todas las actividades presenciales.

La suspensión de las actividades ha forzado a utilizar aplicaciones telemáticas para mantener la enseñanza.

La falta de medios materiales y metodológicos, especialmente en los niveles educativos más básicos , se ha sustituido de diversas formas y se han producido algunas consecuencias , intimamente relacionadas con la primera meta del ODS 4, Educación de calidad:

 

M1Asegurar que todas las niñas y todos los niños terminen la enseñanza primaria y secundaria, que ha de ser gratuita, equitativa y de calidad .

 

También puede relacionarse con el ODS 10, Reducción de las desigualdades , específicamente en sus metas 2 y 3

 

 

M2 Potenciar y promover la inclusión social, económica y política de todas las personas,

 

M3 Garantizar la igualdad de oportunidades y reducir la desigualdad de resultados,

 

Los problemas del curso 2020-2021: la opinión de una maestra

Experimentos educativos

 
 

RESIDUOS EN TIEMPOS DEL COVID 19

Las medidas sanitarias de higiene establecidas para proteger a la población del contagio del COVID 19 se basan en gran parte en la utilización de materiales de un solo uso que.

Todos los ciudadanos tienen que usar obligatoriamente y diariamente en determinadas circunstancias mascarillas y guantes desechables. Esta situación está produciendo un incremento muy notable de residuos plásticos y textiles que contribuyen a incrementar la contaminación medioambiental y tienen que ver con con la meta 5 del ODS 12 Producción y Consumo Responsable

M5 Reducir considerablemente la generación de desechos mediante actividades de prevención, reducción, reciclado y reutilización

Mascarillas desechables

La estimación de los residuos producidos por el uso de mascarillas desechables alcanza cifras astronómicas.

Si en un un municipio como Majadahonda, con 70.000 habitantes de los que 61.400 (88%) son mayores de 10 años, cada ciudadano mayor utiliza una mascarilla cada 2 días, se necesitarían una media de 30.000 mascarillas diarias, 900.000 mascarillas por mes.

Una mascarilla quirúrgica, la más liviana, tiene un peso de 3 gramos, lo que supone al mes 2.700 kilos de residuos textiles 38,5 gramos por vecino, y mes incluyendo los menores de 10 años.

Proyectada esta cifra a los 47.000.000 habitantes que tiene España, el resultado es:

1.810 toneladas de residuos textiles por mes

La alternativa al uso continuado de mascarillas desechable sería la utilización de mascarillas reutilizables fabricadas con tejidos especiales o fabricadas con cualquier tela siempre que tengan un bolsillo interno para colocar un filtro especifico de TNT (Tejido no Tejido) u otro material equivalente. Este tipo de filtros admiten más de 5 lavados por lo que su impacto medioambiental es mucho menor.

El 15 de abril de 2020 la Asociación Española de Normalización, UNE, ha publicado la Especificación UNE 0065, que establece los requisitos mínimos que deben cumplir las mascarillas higiénicas en cuanto a los materiales que se utilizan para su elaboración, su confección, marcado y uso.

Para impulsar la utilización de mascarillas reutilizable sería conveniente que se promocionaran y que las instituciones, entidades deportivas o marcas comerciales promovieran su uso y que los personajes públicos de cualquier tipo, que aparecen con frecuencia en televisión, las utilizaran de forma permanente.

Si el uso de mascarillas va convertirse como parece en una nueva necesidad, sería conveniente que se convirtiera en una nueva prenda de vestir y dejara de ser un elemento contaminante.

Guantes desechables

En las primeras semanas del Estado de Alarma se recomendó el uso de guantes desechables para evitar contagios. Posteriormente se consideró que un buen lavado de manos era suficiente y esl uso continuo de guantes desechables de latex o de nitrilo no era necesario e incluso podría ser contraproducente, por lo que su uso ha decaído mucho.

Solo ha quedado la recomendación, casi obligación, de usar guantes de polietileno en los supermercados y tiendas de alimentación. Estos guantes son un producto más de la planificación sistemática de los envasados de los alimentos y forman ya parte de los residuos plásticos que contaminan el planeta.

Hay una alternativa a estos y otros plásticos: los bioplásticos que pueden compostarse. Sin embargo el proceso de compostaje no está generalizado y, en la práctica, pueden producir los mismos efectos que los plásticos tradicionales.

Como se indica en numerosos informes, cada año llegan a los océanos nueve millones de toneladas de productos plásticos, que corresponden en un 40% de los casos a envases de un solo uso.

Envases monodosis

La reapertura de bares y restaurantes, que se está produciendo en el proceso de desescalada, obliga también a la utilización de envases monodosis para determinados productos.

Al uso extendido de mini tarrinas de mantequilla y mermelada en las cafeterías habrá que añadir otros productos como monodosis de aceite y vinagre.

Para productos como las hamburguesas, que habitualmente se aderezan con mostaza, tomate o mayonesa, también será obligatorio el uso de envases monodosis, hasta ahora compartido con envases de uso colectivo

Estos nuevos requisitos, justificados por las medidas higiénicas que hay que mantener para protegerse del COVID 19, incrementan de manera sustancial los desechos producidos por los envases de un solo uso y tendrían que ser incluidos en las medidas que el gobierno está a punto de promulgar en relación con los residuos de envases.

El gobierno está en proceso de transposición la directiva 2018/852 relativa a envases y residuos de envases. Esta transposición se hará mediante un RD del mismo nombre que acaba de concluir la fase de consultas previas antes de su promulgación.

Cuando concluya esa fase el borrador también será sometido a consultas públicas

Calidad del aire

La drástica reducción de la actividad industrial, y en consecuencia, del consumo eléctrico y del uso del transporte y por tanto de una importante reducción de la emisión de gases, tanto de efecto invernadero (GEI) como los producidos por otros procesos de la actividad humana.

Esta reducción de las emisiones favorece el cumplimiento de los ODS 3, Salud y bienestar y ODS 13 , Acción por el clima. Un efecto positivo dentro de la tragedia mundial que supone la epidemia.

El ODS 3, Salud y bienestar, tiene entre sus metas:

Evolución del Índice de Calidad del aire en la Comarca Noroeste de la Comunidad de Madrid.

La red de sensores de Madrid está compuesta por 24 estaciones en elAyuntamiento de la capital y otras 24 en el resto de la comunidad.

Estas 48 estaciones miden los principales indicadores de calidad del aire que afectan a la salud:

  • PM10: Partículas mayores de 10 micras
  • PM2,5: Partículas menores de 2.5 micras
  • NO2: Dióxido de nitrógeno
  • SO2: Dióxido de azufre
  • CO: Monóxido de carbono
  • O3: Ozono

En la zona Noroeste de la Comunidad hay 3 estaciones de medición: Colmenar Viejo, Collado Villalba y Majadahonda. Se considerarán también las tres estaciones del Ayuntamiento de Madrid situadas en la parte oeste de la ciudad.: Casa de Campo, El Pardo y Plaza de España, Con estas seis estaciones caracterizaremos la calidad del aire en la zona Oeste de Madrid, en los meses de reducción de la actividad por la epidemia.

Las tablas siguientes comparan los datos de las 6 estaciones mencionadas en los meses de Marzo y Abril de 2019 y 2020, considerando que medio mes de Marzo y el mes de Abril completo, estuvieron afectados por el confinamiento de la población.

De los 6 parámetros medidos en las estaciones de vigilancia, solo el NO2 experimenta variaciones apreciables. El NO2 se produce por la oxidación del NO expulsado por los motores de los automóviles, especialmente los que utilizan diésel. La menor circulación de vehículos en tiempos del COVID19 afecta favorablemente a sus valores

  • Valor medio mensual en  µg/m3
  • NO2 Limite máximo 40 µg/m3 
Estaciónmarzo 2019marzo 2020Variacion
Majadahonda251352,00%
C. Villalba231982,61%
Col.Viejo251248,00%
C.de Campo221254,55%
El Pardo15960,00%
Plaza España45NDND
Valores medios221359,43%
Estaciónabr-19abr-20Variacion
Majadahonda312270,97%
Collado Villalba332884,85%
Colmenar Viejo302066,67%
Casa de Campo13861,54%
El Pardo11545,45%
Plaza de España361130,56%
Valor medio25,6715,6760,01%
Estaciónmay-19may-20Variacion
Majadahonda14857,14%
Collado Villalba201365,00%
Colmenar Viejo19947,37%
Casa de Campo11763,64%
El Pardo10550,00%
Plaza de España331751,52%
Valor medio17,839,8355,13%

Ref: Informes mensuales Red de calidad del aire de la Comunidad de Madrid.

Informes mensuales Red de calidad del aire del Ayuntamiento de Madrid

La atmósfera en tiempos del COVID19

Las restricciones a la movilidad y las limitaciones de la actividad industrial han reducido sustancialmente la contaminación y nos han permitido disfrutar de un aire más limpio.

La vuelta a la normalidad no debería devolvernos a la situación anterior de aire sucio y contaminado.

La pregunta que hay que hacerse es ¿Como sería posible mantener estas mejoras cuando acabe la epidemia?

La respuesta a esta pregunta, en términos generales es seguramente NO, a menos en el corto plazo, pero si sería posible que la vuelta a la “nueva normalidad” tenga unas características más moderadas que las de la ¨vieja normalidad¨. Para ello sería necesario:

  • Seguir reduciendo el uso de combustibles fósiles en la generación de energía eléctrica.
  • Mantener un nivel alto de teletrabajo que reduzca el número de desplazamientos
  • Mejorar los medios de transporte público y fomentar su utilización. Aunque contradictoriamente, las medidas de confinamiento están impulsando el uso del transporte privado para evitar los contagios.
  • Fomentar el uso del ferrocarril en los desplazamientos continentales de larga distancia frente al transporte aéreo que produce más gases de efecto invernadero.

A más largo plazo la evolución hacia el uso de automóviles eléctricos contribuirá decisivamente en la reducción de la contaminación.

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